Dios tiene la última palabra

Vive paso a paso

Llevo varios días pensando en la letra de la canción “La última palabra” de Daniel Calvetti. Qué mejor alabanza para escuchar en momentos donde esperas una respuesta y no necesariamente la obtienes en el momento que quieres. Qué mejor alabanza para entender que las cosas no son en el tiempo de nosotros sino en el tiempo de Dios.

Dios tiene la última palabra, el dirigirá nuestros senderos, nuestros caminos, cada uno de los pasos que damos. Nada se mueve, nada se logra, si el así no lo permite. Esperar en Él es una forma de actuar en obediencia. Su palabra, su determinación y su respuesta a cada una de nuestras situaciones serán acorde al propósito que Dios tiene para nuestras vidas.
Esto no significa que como humanos no nos desesperemos y a veces caemos en ese proceso de ansiedad por querer tener un resultado inmediato. Sin embargo, te invito a que hagas un alto, a que entiendas que Dios está en control. Dobla rodillas, pon en oración eso que tanto anhelas, no pidas que se cumpla, pide que sea su voluntad. Espera, se paciente, confía en su palabra y en su sustento. Permite que Dios dirija cada uno de tus pasos, verás llegar la bendición.
Vive paso a paso.
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Lleva un mensaje de aliento a través de las redes

Foto mirando celularLas iglesias se han transformado y han dviersificado la forma de llevar su mensaje. La Internet se han convertido en una fuente más para esto. Muchos ministerios, grupos de apoyo espiritual y personas en su carácter personal están día a día llevando la palabra de Dios a través del ciberespacio.

Independiente de la creencia religiosa que tenga la persona, una palabra que pueda aportar a transformar su vida siempre es bienvenida. En estos tiempos que como país vivimos, donde la ansiedad y la falta de claridad sobre el futuro nos hace reflexionar y repensar qué rumbo dar a nuestras vidas, ese mensaje, video, versículo, prédica o aplicación a la cual tengas contacto ayudará a mantenerte positivo ante la adversidad.
Procura descontaminarte de aquellos mensajes que no edifiquen tu vida. Si las redes sociales son tu mejor aliado de entretenimiento, quiero que sepas que a través de ellas también puedes recibir esa palabra de aliento que necesitas o puedes convertirte tú en el emisario del mensaje.
Marca la diferencia, transforma vidas, que tu comportamiento y la forma en cómo te comportas en las redes sociales hable por ti.
“Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.” Colosenses 3:17
Vive paso a paso.

No quiero esto, ¡quiero algo más!

Siempre tenemos muchas decisiones por tomar. Por lo general vivimos pensando en alcanzar algo más de las metas ya cumplidas. Si tenemos un carro, ya no pensamos en el que tenemos, pensamos en el día que podamos tener uno mejor. Compramos una casa y rápido ideamos como sería la misma si la remodelamos. Hacemos ejercicios y en menos de una semana ya queremos tener abdominales. Sin darnos cuenta nos rodea el inconformismo ante todo.

No quiero esto quiero algo mas
No está mal tener metas y fijar objetivos que te lleven a alcanzarlas. Ahora bien, eso que quieres, que visualizas, eso con lo que sueñas, ¿está en los planes de Dios para tu vida?
Vivimos a la carrera, buscando méritos, obteniendo logros, intentando obtener la gran visa para un sueño como dice la famosa canción de Juan Luis Guerra. En automático buscamos y buscamos cómo llegar a lo que añoramos. Muchas veces lo logramos pero muchas veces no, ahí es que viene la frustración y el sentido de decepción que a veces sentimos con nosotros mismos.
Procuremos hacer un alto, permitamos que todos nuestros asuntos sean puestos en oración y que sea Dios por medio de su palabra quien nos de la confirmación que nos lleve a entender que cada paso que damos o cada paso que no logramos tiene su propósito. Hay que vivir, hay que escalar a ser mejor en todos los aspectos, pero hay que hacerlo paso a paso.

La vida te cambia en un segundo… o en un huracán.

Cierto es que las decisiones y los pasos que damos en el hoy, marcan la ruta del camino que recorreremos en el mañana.
Ya estamos por cumplir cinco meses del paso del huracán María.  Cada día intentamos acercarnos más a  la “normalidad” que vivíamos. Esa “normalidad” que se ve opacada cuando salimos a la calle y en cualquier recorrido que hacemos, sin importar el lugar o la distancia, nos encontramos con casas destruidas, otras que aun continúan con toldos azules en sus techos y muchas más haciendo uso de generadores de electricidad.
Esa “normalidad” que se esfuma cuando en las redes sociales te enfrentas a mensajes de amigos y familiares contando los días que llevan sin el servicio de energía eléctrica o cuando recibes una notificación de algún periódico de circulación nacional anunciando el cierre de una empresa más, dejando a su vez a cientos de personas desempleadas.
Hemos despedido familiares y amigos que en búsqueda de un mejor futuro han decidido salir del país.  Nos hemos topado con un Puerto Rico que no imaginábamos.   Seguimos esperanzados en que todo cambiará, en que como dice el ya famoso lema “nos levantaremos”. Los días continúan pasando y muchos, ante la falta de un sentido de estabilidad o esperanza, se llenan de frustración y de esa ansiedad que nos da recordar aquel difícil día.
Nos hemos afligido, intentamos estar de ánimo y volvemos a caer. Es de humanos sentir todo esto, es sabio expresarlo, pero dentro de todo lo que ha pasado, tenemos que estar claros que Dios ha estado en control. Nos ha cuidado, nos ha permitido ser más tolerantes, pacientes y humanos. No cabe duda que todos hemos sacado lo mejor de cada uno de nosotros ayudando a quien nos encontramos a nuestro paso sin importar conocerlo o no.
Ya no nos aferramos al trajín diario, aprendimos a dar pausa y a mirar a nuestro alrededor. Valoramos cada nuevo día, cada momento y celebramos cuando vemos un árbol más reverdecer como símbolo de que aun en la adversidad, cuando pensábamos que no quedaría nada, logramos resurgir y transformarnos. Lo estamos logrando… paso a paso.

Cuando te abraza la soledad

No cabe duda que existen momentos en la vida en que sientes que te abraza la soledad. Te hace compañía, no se aleja de ti y aun cuando tengas personas a tu alrededor, ella se encarga de ocupar todo el espacio y no te deja ver más allá. Te fatiga, te drena, es más fuerte que tú. Te hace sentir impotente. No te deja ver la salida. Piensas que jamás saldrás de ella y que estará contigo siempre llenándote de ansiedad. Te hace agonizar. soledad abrazo pic

¿Has sentido el abrazo de la soledad? Aprende a soltarte. No te dejes dominar. Todos hemos pasado por momentos en donde nos sentimos así. Centra tu mirada, ámate y camina de la mano de Dios. La palabra nos dice en Salmos 37:5 “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y el hará”. Dios nos dice que pongamos nuestra vida en sus manos y confiemos plenamente en él y él actuará a nuestro favor.

Tienes que dar el primer paso, tienes que buscar de él, de esa bendición que recibimos como hijos al poder dialogar con él por medio de la oración. Conéctate con el Señor, en tus manos está el mantener esa comunicación directa que te libertará. Suéltate de ese abrazo vacío que te da la soledad y refúgiate en Dios. No importa la situación que estés pasando, no importa el camino que hayas recorrido en tu vida. Para Dios no hay imposibles. Dios es camino, es verdad, es vida y nos espera cada día con sus brazos abiertos. Solo tenemos que buscarlo. Tu lo puedes hacer, aprende a vivirlo #vivepasoapaso.

Burbujita ya cantó y me tocó decir hasta luego

En Puerto Rico muchos recordarán los famosos personajes de Burbujita y Bolillo. A una hora específica en la noche, salían en la televisión anunciando a los niños que ya era hora de acostarse. No eran personajes que me resultaran simpáticos. Es más, recuerdo que hasta cambiaba el canal para que mi abuela no se diera cuenta y no me enviaran a dormir.

Al día de hoy mi familia siempre recuerda una de las anécdotas que tuve por el personaje de Burbujita. Estaba en la fiesta de quince años de una amiga y me encontré con un tío. Tan pronto me vio, me dijo “¿qué haces aquí?” y mis amigos le contestaron, “verdad, que se recoja, Burbujita ya cantó”. Acto seguido mi tío les contestó con autoridad “Burbujita canta cuando yo quiero”. Demás está decirle que no duré mucho en esa fiesta. Hasta hoy día, cada vez que nos reunimos en familia, siempre sale el cuento de Burbujita.

En días recientes volvió a surgir la anécdota. Esta vez, como un recuerdo de muchos de los momentos que viví con mi tío, pues partió a la eternidad. He perdido a personas importantes en mi vida. De hecho, todos hemos pasado por la pérdida de personas importantes en nuestras vidas. El dolor que causa el saber que la persona amada no va a estar más físicamente es algo que no se puede evitar. Sin embargo, para los que creemos en el Señor y en su promesa de una vida eterna, aun cuando la separación física y terrenal nos marque, queda con nosotros la esperanza de saber que nos volveremos a encontrar algún día.

Dios decidió tomar a mi tío en sus brazos y permitió que se adelantara a muchos en su partida. Aun cuando ya no pueda volver a escuchar que Burbujita canta cuando mi tío quiera, sí me queda la esperanza de saber que solo le dije un hasta luego. No deja de ser difícil acostumbrarse a una pérdida, pero sí comienza a tomar un sentido de esperanza cuando entendemos que Dios está en control.

Cuando una persona tan cercana adelanta su paso a la eternidad, vienen a tu mente preguntas que no necesariamente tendrás respuesta. ¿Porqué pasó?, ¿cómo pasó?, ¿qué se pudo haber hecho? Simplemente no puedes evitar hacerlas. Sientes hasta necesario hablar del tema, aunque ciertamente vas a continuar divagando y buscando las contestaciones para darte cuenta que la respuesta final es simple, Dios así lo quiso. Esa fue Su voluntad.

Si voy unos meses atrás y pienso en cómo fue la vida de mi tío, ciertamente mi corazón se llena de gozo al saber que Dios estaba a su lado en cada uno de sus pasos. Mientras más pienso, más confirmo el amor y el cuidado que tiene Dios para los que en El creemos. Solo nos resta a todos los que continuamos en este plano terrenal, tomar conciencia y hacer introspección. ¿Estaremos realmente preparados para partir con el Señor? ¿Nuestras vidas reflejan el comportamiento de un verdadero cristiano?  No cabe duda que el día de decir hasta luego puedo llegar en cualquier momento, procuremos estar preparados.

Hasta luego

Apoyemos a los niños de Haití. Se buscan líderes con corazón de obrero.

¡La organización sin fines de lucro Sosol Fútbol y Corazón nos está buscando!

Sosol Fútbol y Corazón es una organización compuesta por un grupo de voluntarios unidos por la pasión y el deseo de transformar vidas promoviendo la educación y el crecimiento espiritual a través del deporte. Además, Se buscan voluntariosbuscan fomentar en niños y jóvenes valores para que lleguen a ser hombres y mujeres de bien en sus respectivas comunidades. Hace un tiempo, la organización comenzó con esta misión en el país hermano de Haití. Por medio de los clubes de fútbol, ligas locales, empresas, amigos y familiares Sosol Fútbol y Corazón hace posible cumplir la misión de llevar esperanza donde no la había.

Si interesas formar parte de un grupo de trabajo que se dedica a llevar esperanza a los menos afortunados esta es tu oportunidad. Sosol Fútbol y Corazón está buscando gente que tenga conocimiento en las siguientes áreas con el fin de donar su tiempo y talento en actividades benéficas, recaudación de fondos y misiones:

  • Fotógrafos
  • Camarógrafos
  • Editor de vídeos
  • Animadores
  • Decoradores
  • Agente de viajes
  • Utileros
  • Relaciones públicas
  • Promoción
  • Mercadeo
  • Manejo de redes sociales

Para más información puede comunicarse al 787-607-6303 o escribir a sosol.futbol@gmail.com. Apoyemos a Sosol Futból y Corazón. Transformemos vidas a través del fútbol siempre con Dios en nuestro equipo.